Verano, sales de casa a mover un poco tus piernas y al volver muerto de calor, abres la nevera, coges la botella de agua y bebes como si no hubiera mañana ¿Refrescante verdad? Pero… ¿No te da la sensación de no saciarte? ¿Realmente es tan refrescante el agua fría como pensamos?

El agua fría es más refrescante ¿Mito o realidad?

Sería ilógico pensar que después de hacer ejercicio lo que más te apetece del mundo es un vaso de agua caliente o un té echando humito, pero creeme, tiene su lógia, y es más, puede ayudar a tu recuperación.

¿Qué ocurre cuando tomas agua caliente después de realizar ejercicio?

  • Aumenta tu temperatura corporal. Tu cuerpo manda señales al cerebro para que produzcan sudor y este funciona como un climatizador natural.
  • El cerebro responde y a continuación aumenta la transpiración de tu cuerpo haciendo que tu cuerpo se refresque.

¿Y si bebes algo frío?¿Cómo reacciona tu cuerpo?

Cuando haces ejercicio físico la temperatura interna se reduce y si después te bebes un vaso con hielo tu cuerpo, créeme, no lo agradecerá.

  • Los vasos sanguíneos se tensen, provocando una mala circulación y una retención del calor.

Por lo que, tu cuerpo no se enfría, se tensa, sintiendo de esta forma más frío.

El contraste es similar a cuando tienes mucha calor y te das una ducha fría, tu cuerpo al principio se siente bien, y te da las gracias, pero después el gasto energético te hace aumentar la temperatura corporal, por eso a veces cuando sales de la ducha tu sudor aumenta.

Las temperaturas altas, nos hacen perder mucho más líquido del que nos pensamos. Lo importante es ¡Hidratarse!

Una mala hidratación puede causar que la temperatura del cuerpo aumente y eso nos llevará a síntomas como dolores de cabeza, somnolencia y sed intensa.

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