Se puede prevenir este molesto dolor con unos cuantos estiramientos después de la carrera y fortaleciendo lumbares y abdominales. ¿Quieres saber cómo se puede prevenir el síndrome piramidal? Sigue leyendo…

Seguramente alguna vez a la vuelta de hacer deporte has sentido un dolor por la zona del glúteo y que, de vez en cuando, irradia por la parte posterior del muslo. Este dolor puede confundirse con una lumbalgia o ciática, pero en la inmensa mayoría esta molestia es el piramidal.

El piramidal es un músculo localizado en la pelvis, que parte del sacro y va a través de la pelvis. Cuando este músculo se hace más grande, por una sobrecarga o contractura, pueden aplastar y comprimir las estructuras que tiene alrededor, y que salen de la pelvis con él, como son vasos y nervios, provocando el dolor característico en la nalga y a veces en la parte posterior del muslo.

La función del piramidal es retador de la cadera y abducción -separación de pierna hacia fuera-. Es un músculo muy utilizado en la carrera, muy requerido en las zancadas amplias y en los impactos.

El desencandenante principal que suele provocar este dolor en el músculo piramidal es la sobrecarga de entrenamiento, correr en terrenos duros y sobre todo no hacer estiramientos. Se considera uno de los ‘músculos papelera’ del organismo, quiere decir que tiene tendencia a amanecer todas las toxinas y desechos que pasan por él.

Para evitar este temido dolor, te recomendamos que estires la musculatura después de tu entrenamiento de carrera. Con la ayuda de estos ejercicios que mostramos a continuación y que ayudarán a fortalecer los abdominales.

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